La vida sigue igual

Real Zaragoza

YERAY CORTÉS / ESPÍRITU DEPORTIVO. El Real Zaragoza solo aguantó 45 minutos ante el Girona, que demostró ser mejor equipo que los blanquillos.

YERAY CORTÉS / ESPÍRITU DEPORTIVO. El Real Zaragoza solo aguantó 45 minutos ante el Girona, que demostró ser mejor equipo que los blanquillos.

El final esperanzador del 2016, con las victorias frente a Real Oviedo y Rayo Vallecano, se ha visto truncado en el primer partido del nuevo año. El Real Zaragoza ha vuelto a dejar evidente que tiene muchas carencias para acabar rendido ante un rival que le ha superado en todo.

Agné daba la titularidad al recién llegado Jesús Valentín que cubría la baja del sancionado Marcelo Silva. Mientras que el resto del equipo no presentaba ninguna novedad destacable, más alla de la presencia en el once de Xiscu estando Edu García y Jordi Xumetra en el banquillo.

Los blanquillos hicieron una primera parte aceptable llegando a la portería de René en busca de un gol que no llegó. Xiscu y Cani fueron los primeros en llevar los 'Uy' a la grada de La Romareda que veía como Ángel mandaba el balón al travesaño en la que sería la ocasión más clara del partido para el Real Zaragoza. El Girona se defendió bien y esperó su momento para hacer daño. 

El segundo período se volvió de color rojiblanco e Irureta empezaba a ver como el Girona se acercaba con peligro a su meta. Sandaza, que antes había tenido una oportunidad de marcar, ejecutaba una falta que acababa con el balón en el fondo de la red. Cuatro minutos más tarde el partido se le acabaría de complicar a los de Agné con la expulsión de Cani. El Real Zaragoza bajó los brazos a pesar de que aún quedaba tiempo por delante, y el Girona seguía ofreciendo un recital de juego que La Romareda hace tiempo que no ve en los suyos. Alcaraz, al filo del final, se encargaba de asestar la puntilla definitiva a los zaragocistas.

El 0-2 que reflejaba el luminoso al término del encuentro era más que justo, visto lo visto sobre el terreno de juego. Ahora, al Real Zaragoza solo le queda esperar a que los hipotéticos refuerzos aporten algo al equipo ya que, de momento, la vida sigue igual.

Fotos | Real Zaragoza - Reus